Seis meses trabajando tu fertilidad conmigo, una a una. Para cuando hay varios factores, tratamientos detrás o pérdidas, y un plan general ya no te sirve.
“Tus pruebas están bien. Es cuestión de tiempo.”
Lo que yo miro: qué día se hizo cada analítica, qué pasó en cada transferencia y qué no se ha pedido todavía.
Esa frase ya la has oído. Probablemente más de una vez. Y aún así, algo no te cuadra. Tienes razón en que no te cuadre: una analítica dentro de rango no cuenta tu historia. Tu historia se lee en contexto.
Tienes analíticas en el móvil, informes de la clínica en una carpeta, suplementos en la cocina y cientos de posts guardados. Y cada pieza la ha mirado alguien distinto.
La ginecóloga mira tu analítica. La clínica mira tus folículos. Nadie mira el cuadro completo.
Cambias de suplemento por lo que leíste o por lo que le funcionó a otra, sin saber si era lo que tu caso pedía.
Llegas a la siguiente transferencia sin haber revisado qué pudo fallar en la anterior.
Te baja la regla y vuelta a empezar. Otro mes, otra teoría, otra cosa más que añadir.
Es que nadie está siguiendo tu caso de principio a fin.
Protocolo general al inicio y personalizado al final.
Y lo seguimos juntas seis meses.
Sales de la Auditoría con tu caso ordenado: qué está pasando, qué falta por revisar y por dónde empezar.
Tu protocolo sale de tu analítica y de tu historia. No de lo que le fue bien a otra.
Apuntas cómo vas, tus dudas y tus resultados nuevos en un documento compartido. Y lo vamos ajustando.
Sabes qué pedir, por qué pedirlo y qué hacer con la respuesta.
Un protocolo te lo pueden dar en una consulta. El problema llega el segundo mes: te baja antes, sale una analítica nueva, la clínica cambia la medicación. Y ese papel ya no te sirve.
En el Círculo el plan se mueve con tu caso. Lo revisamos, lo ajustamos y lo volvemos a mirar. Durante seis meses.
Me cuentas tu historia completa en un cuestionario y me envías analíticas e informes. Lo reviso antes de vernos, y en la consulta privada ordenamos tu caso: hipótesis de qué puede estar pasando, qué falta por mirar y por dónde empezar.
Ya sabes cómo trabajo y qué necesita tu caso. Si quieres seguir, continúas. Si con la Auditoría tienes lo que necesitabas, por ejemplo para preparar una transferencia, te quedas ahí.
Tu protocolo personalizado, las consultas privadas que quedan y seguimiento continuo en Google Docs, ajustando según tu cuerpo, tus analíticas y tu tratamiento.
Antes de acompañar a mujeres que buscan embarazo, fui paciente. Por eso sé que una explicación clara vale más que diez suplementos nuevos.
Soy enfermera, Experta Universitaria en Infertilidad y tengo un Máster en Reproducción Asistida. Donde más profundizo es en los casos que no encajan en un protocolo general: varias piezas, historia larga y pruebas que dicen normal. Las consultas privadas las hago yo, y hago pocas al mes a propósito. Leer un caso entero lleva tiempo. Por eso el Círculo tiene plazas limitadas.
Pagas la Auditoría. Nos vemos, ordenamos tu caso. Y después decides.
Cuestionario, revisión de tu historia y analíticas, y tu primera consulta privada conmigo, de la que sales con tus hipótesis y prioridades.
Se paga ahoraProtocolo personalizado, dos consultas privadas más y seguimiento en Google Docs.
Solo si decides continuar en los 14 días siguientes a tu consultaPrecios en euros, IVA incluido. Si vives fuera de España, tu banco hace el cambio a tu moneda al pagar.
Si en la Auditoría veo que el Círculo no es lo que tu caso necesita, te lo digo claro. Y no continúas.
Las consultas privadas las hago yo.
Tu entrada es otra, mira las preguntas de abajo.
Si has llegado hasta aquí, ya sabes que lo tuyo no se resuelve con otro post guardado. Empezamos por la Auditoría. Ordenamos tu caso. Y decides con toda la información delante.